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La realidad

Me di cuenta de algo, si empiezo a escribir una entrada, tengo que terminarla. Y no es por una cuestión de perfeccionismo, profesionalismo (? o algo por el estilo. Es simplemente porque  pierdo el hilo de la inspiración inicial. Y ya luego me cuesta continuar con la escritura. Sería lo contrario el síndrome de la hoja vacía . Porque la idea ya la tengo, sé lo que quiero escribir, sé cuál va a ser el tema, pero se me esconden las palabras y no puedo continuar.  Así que este pequeño (porque me lo imagino así, pequeño, ya veremos que sale) escrito, va a tratar simplemente de la inspiración. Hay muchas cosas que no cuento por acá, pero como tampoco es que tengo un público ajeno a mi vida personal, hay cosas que doy por sobreentendidas. ¿A que voy con esto? Bueno, básicamente, a que soy una persona, básicamente, pobre. Y no lo digo por hacerme la humilde. Si evaluó mis ingresos en comparación al costo de vida (o a la línea de pobreza de Argentina), no llego a salir de la pobreza. P...

La que se cree diseñadora de interiores

Justo al terminar un reel, el que hice promocionando la entrada anterior de este blog, me inspiré para escribir este. Ya sé, me estoy apurando y escribiendo todo de una vez, pero me autotranquilizo pensando en que no lo voy a publicar de una vez porque hay muchas otras cosas que tengo que hacer. Este verano se me dio por ponerme a redecorar mi casa. Digo "mi casa" porque es donde vivo, pero en realidad alquilamos. La cuestión es que la casa nos la alquilaron en plena pandemia, y en condiciones poco agraciadas, por decir poco. Tiene machimbre por todas las paredes que estaba en varias partes muy maltratado por la humedad o quizás hubo termitas, no lo sé. La cuestión es que parecía una ganga. Ahora ya no lo es... Vivimos en esta casa hace casi 5 años... es bastante tiempo ya, porque desde que nos juntamos con mi pareja, hemos estado viviendo en 5 lugares diferentes. En 10 años. Así que  esta se siente más nuestra casa, ya. Pero no venia a escribir sobre la situación habitaciona...

¿Yo me quiero?

Debo confesar que me he descargado una app para meditar. No la uso tanto como pretendía. Si medito una vez a la semana es mucho. Pero sí uso una de sus funciones. Cada día me tira una frase, y las uso para inspirarme o reflexionar. ¡Cómo me cuesta meditar! Quizás es que mi cabeza no se queda callada nunca, y me distraigo con facilidad. Eso de respirar ya se me da muy bien, llego a la relajación corporal, pero cuando debo sostener el análisis interno. O cómo sea que se llame. Me pongo a sobrepensar. ¿Lo estaré haciendo bien? ¿Estoy relajada? ¿Cómo se sentirá estar completamente relajada? ¿Necesitaré a un experto para que me guíe? ¿Soy suficientemente capaz de relajarme al punto de no estar pensando en lo que tengo que planificar, en lo que tengo que decir en tal o cual momento, en  las injusticias de la vida o en aquel rencor que aún no pude sanar? Tampoco es que viva estresada, puedo (como ya he escrito en otras entradas), poner la mente en pausa viendo un videoblog o a un simmer. ...

AGUA PARA UN FUEGO

 Sonríe. La vida me pide que sonría, pero es difícil hacerlo cuando estar con el agua al cuello y en la habitación no deja de subir. Y lo peor es ver a todos tus seres querido al lado, tratando de flotar, algunos dejándose hundir y otros flotando sin saber que pronto el techo les golpeará en la nariz . No soy de analogías o metáforas, prefiero ser lo más literal posible para no dejar malos entendidos por aquí o por allá; pero conozco de sensibilidades, o de temas demasiado sensibles, (que puedo hablar de ellos muchos en la vida real), aunque escribirlos, y dejarlos a merced de la interpretación de quien lo lea, sin una revisión previa por personas más capacitadas... eso prefiero no hacerlo.  Últimamente me siento en el medio de un bosque. Hay mucho humo a mi alrededor. Algo se debe de estar incendiando, ¿no? Eso sería lo más lógico. Algunos de los animalitos que caminan por acá dicen que no, que el bosque tiene humo porque se está curando de fuegos anteriores. Otros dicen que...

RENACER

 Hoy vuelvo a escribir. Hace tiempo que tenía abandonado este blog, y mi pasión principal o más íntima que es la escritura. La vorágine de la vida, el trabajo, la militancia... me consumieron tiempo... y no voy a negar que también me hundí en las pavadas de las redes sociales y me volví un poco fanática de algunos videobloggers... pero que se le va a hacer... a veces también está bueno no pensar en nada y pasar el tiempo sin ocuparse de lo urgente o lo importante.  La cuestión es que volví... eso eso creo.  Estoy atravesando situaciones realmente que superan mi capacidad de análisis y hacen que mis emociones se desbalanceen lo suficiente como para llorar un poco de más. Y la situación económica tampoco es que ayude realmente, la necesidad de un trabajo estable, ingresos fijos, pagar facturas, comer sano y estar al día con la realidad política actual convierte a cualquier apasionado en una máquina que necesita, le urge trabajar para conformar las necesidades de la vida cot...

Me estoy convirtiendo en un adulto

 Resulta que me compré una licuadora, no es la gran cosa, mucha gente tiene una licuadora, no? A veces me pregunto por qué sueño tan chiquito, mis deseos son básicos: quiero tener algunas cosas que me hagan más fácil la vida. Pero como cuestan las cosas... tengo una  moto hace ya varios años, saben cuantas veces la tuve que llevar al mecanico y cuantas no pude llevarla porque me daba vergüenza tener que pagarle al hombre y después no llegar a comer. No me gusta darmela de pobre, porque soy muy afortunada, tuve dos padres que se preocuparon y ocuparon bastante para que no me faltara lo esencial y me educaron para que estudie y me saque un título. Si bien el que tengo no es el que ellos hubieran querido, es el que me gusta tener y lo que quiero hacer (además de escribir, claro está).  Últimamente estoy soñando con un lavavajillas...  Resulta algo absurdo, los platos los lavo en 5 o 10 minutos y no me lleva tanto esfuerzo, pero qué hastío que me genera saber que están a...

Saliendo de Mercedes

 Resulta que a veces salgo de Mercedes, no es lo típico, pero pasa. Ayer, en otra ciudad, conocí a esta señora. La señora estaba esperando el mismo colectivo que yo. Resulta que estaba muy angustiada porque debía de esperar mucho por el colectivo - no hay tanta frecuencia como nos hubiera gustado -. Después de un gran día, con muchas emociones encontradas y expresadas, esta señora me habló. Había cosas que quería contar, y no había otra persona con la que hablar, quizás... La señora fue al teatro, a ver a su yerno con su banda. Lo pasó bien, o eso demostró. Pero lo más destacable era la forma en la que habla de su hija, la enaltece, la admira. Esta señora, a quien voy a llamar señora porque nunca le pregunté el nombre, estaba tan contenta y quería mostrar que había hecho un muy buen trabajo. Si bien hay algunas cuestionamientos que podría hacerle con respecto a algunas afirmaciones, su amor tan bien descripto por su hija hizo que me enterneciera luego de una gran furia.  La fu...