RENACER
Hoy vuelvo a escribir. Hace tiempo que tenía abandonado este blog, y mi pasión principal o más íntima que es la escritura.
La vorágine de la vida, el trabajo, la militancia... me consumieron tiempo... y no voy a negar que también me hundí en las pavadas de las redes sociales y me volví un poco fanática de algunos videobloggers... pero que se le va a hacer... a veces también está bueno no pensar en nada y pasar el tiempo sin ocuparse de lo urgente o lo importante.
La cuestión es que volví... eso eso creo.
Estoy atravesando situaciones realmente que superan mi capacidad de análisis y hacen que mis emociones se desbalanceen lo suficiente como para llorar un poco de más. Y la situación económica tampoco es que ayude realmente, la necesidad de un trabajo estable, ingresos fijos, pagar facturas, comer sano y estar al día con la realidad política actual convierte a cualquier apasionado en una máquina que necesita, le urge trabajar para conformar las necesidades de la vida cotidiana. Y uno explota por donde puede, ¿no?
Trato de centrarme en lo que sí puedo hacer, pero hay situaciones que me superan. Recordé este blog por casualidad, mientras armaba otra estrategia para llegar a fin de mes. Investigando las posibilidades de utilizar las pocas herramientas con las que cuento, que son muchas en comparación a personas menos privilegiadas, estuve a punto de eliminar todo esto, pero una relectura me hizo acordar el entusiasmo y la alegría que sentía cada vez que terminaba de escribir algo y lo publicaba en un Instagram de 40 seguidores que muy amablemente me daban mg, y quizás se daban el tiempo de leer las pavadas que escribía. Obviamente mi mayor fan es mi vieja, con la que no coincido en muchas cosas, pero aún así ella me apoya en cada cosa que quiero emprender.
Sé o estimo que las posibilidades de volverme millonaria escribiendo son escasas, y que las probabilidades de que use mi dinero para las causas por las que lucho cada día es muy baja. Pero hago lo que puedo y trato de poder mucho.
No hay pérdida en este tiempo. Casi ni tengo trabajo, así que estar escribiendo en este momento no me está privando de hacer nada productivo. Me obsesiono fácil, así que es probable que mañana haya otra entrada con alguna otra reflexión o con algún avance de alguna de las querientes historias que se forman en mi imaginación y luego nunca salen a la luz.
¿Será que no estoy lo suficientemente convencida? Habrá que seguir intentando.
Lo que tengo por seguro es que quiero vivir. Y para vivir necesito escribir, si no simplemente estaría sobreviviendo, como muchos que conozco y que no conozco.
(pausa para secarme algunas lagrimas traicioneras, tomar agua, prenderme un pucho, quizás ir al baño o agarrar una fruta)
Me estoy comiendo medio durazno que me quedó del desayuno. No me prendí el pucho porque comer y fumar es la única asquerosidad de fumadora (a menos que hayan cosas que no conozca) que no hago.
¿En qué iba?
Ah, sí... Tengo historias, tantas como segundos estoy despierta. Y ni hablar de mis sueños. Cada uno podría convertirse en una película de terror o de absurdo. Nunca es la comedia la que mi subconsciente saca a relucir. Pero a veces soy cómica, a veces solo doy gracia. ¿Qué se yo...? Al fin y al cabo, no hay nada menos productivo que estar en casa un sábado a la tarde mirando videos de YouTube. Que pueden no aportarme nada, o sí, pero al menos quienes los realizan, sea con un fin cómico, informativo o simple entretenimiento, al menos producen algo. Eso es lo que estoy haciendo en una realidad alternativa en donde estas palabras no se estarían escribiendo (ya se había vuelto muy místico todo, ¿no?) Lo que quiero decir es que no siento que esté perdiendo el tiempo. Quizás escribir esto no produzca un beneficio económico, ni me vuelva experta en la redacción de nada, pero al menos siento que hice algo. y me libero de algunos pensamientos que me llevan a estar en situación de vulnerabilidad y con los sentimientos casi incontrolables. Hace tiempo que ya no lloro en público (sin contar a mi pareja y a mis erros, claro).
Todas las cosas que están sucediendo en mi vida tienen algo de sentido, pero no las siento justas o convenientes, por eso es que estoy inconforme. Y las cosas que suceden más allá de mi vida (no voy a explicar a qué me refiero con eso, si quieren saberlo usen la imaginación), no tienen una solución inmediata, pero no siento que no pueda hacer nada al respecto, aunque me enojen, no me siento insatisfecha con lo que hago al respecto. Entonces son solo las cosas que me involucran íntimamente o personalmente las que no están del todo bien. Y en parte soy responsable. No voy a echarme culpas, porque ya es suficiente con lo que estoy pasando como para inmolarme en mi propia mente. Tal vez exagero, y es mi falta de perspectiva ante algunas situaciones las que me hacen sentir la inminencia de "pasarlo mal". ¿Qué quiero decir con esto? Porque ni yo entiendo, lo que pasa es que no quiero sonar fatalista y que alguien, si es que lee esto, sienta que estoy al borde de la muerte o algo peor, si es que existe. Pero tengo la sensación que muchas cosas no están saliendo como quisiera y es básicamente la vida. Pero bueno... No me gusta.
Entonces, querida Paolita de mi corazón, algo hay que hacer... si no te gusta la vida como la estas viviendo. Me despersonalizo un poco para cagarme a pedo, pero estoy intentando. Cambié algunas cuestiones básicas, busqué un poco de ayuda (tampoco tanta porque no quiero ser una carga para nadie). Pero había algo que faltaba, y estoy casi segura que era esto: crear, producir. Hay cosas que quiera crear que no están sucediendo, y ya no hay responsabilidad puramente mía en eso. Así que voy a crear lo que pueda crear.
Ahora me voy a ir a ver los videos que no vi más temprano.
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